miércoles, 29 de mayo de 2013


Los grandes desiertos de Asia

Cuando hablamos de desiertos hacemos referencia a las tierras áridas y deshabitadas de nuestra planeta, las cuales abarcan una quinta parte de la superficie total. Generalmente se localizan entre los 23 y los 35° de latitud norte y sur, estas franjas están sometidas a la acción constante de las altas presiones, lo que hace imposible la formación de nubes y por ende de lluvias.

Los desiertos se caracterizan  por su sequedad reinante. Esta aridez se debe entonces a esta escasez de precipitaciones que por lo general no superan los 100 milímetros al año. Además las temperaturas sufren un cambio muy brusco, ya que los días se caracterizan por ser muy calurosos y las noches muy frías, por lo que el resultado es una amplitud térmica muy marcada. En cuanto a la vida en este ecosistema parece ser muy difícil, sin embargo su flora y fauna es muy variada, las cuales desarrollan adaptaciones particulares para su supervivencia.

 Asia, el continente más extenso del mundo posee también la mayor diversidad de paisajes del planeta. De ellos, los más inquietantes y abrumadores son los desiertos, lugares inhóspitos donde la vida en general y la existencia humana en particular parece vetada. Magníficos, terribles y a la vez magnéticos, los desiertos siguen atrayendo a turistas y aventureros de todo el mundo.

Desierto de Gobi:

Hay que citar antes que ningún otro al Desierto de Gobi, el más extenso de Asia. Se encuentra entre el norte de China y el sur de Mongolia, flanqueado por las altas cumbres de los Montes Altai, las estepas mongolas, el Tíbet y las planicies chinas. Las temperaturas son extremas, van desde -40° C en invierno a 45°C en verano. Cabe destacar también que en sus áridas tierras se hallaron los primeros huevos de dinosaurio. Aunque las condiciones de vida son extremas, está habitado por gacelas, leopardos de nieve y lobos.

Este desierto se extiende sobre una de las zonas templadas de nuestro planeta, considerado además uno de los más grandes que existen sobre su superficie. Su ubicación es precisamente desde el norte de China hasta, aproximadamente el sur de Mongolia. Además este desierto se encuentra rodeado por montañas como las de Altai, al norte las estepas de Mongolia y la meseta del Tíbet, y la planicie del norte de China por el sudoeste.

“Gobi”, es una palabra mongol que hace referencia a “desierto”. En este caso esta región se caracteriza por poseer temperaturas muy cálidas en verano y un extenso y frío invierno. Sus maravillas naturales no son los únicos motivos de visita hacia esta región, sino que es valorada por paleontólogos como una de las reservas prehistóricas más ricas que datan de cientos de millones de años. Estos especialistas trabajan arduamente sobre sus espesas arenas en busca de restos fósiles, propios del tiempo de los dinosaurios, tal es así que ya se han encontrado 30 cráneos de lagartos y de pequeños mamíferos, esqueletos de dinosaurios, y hasta nidos; que evidencian esta caracterización del Gobi.

Condiciones Climáticas: El clima del desierto de Gobi es muy extremo. A lo largo del año, o también en cuestión de horas manifiesta cambios bruscos en su temperatura. Tal es así que la máxima de esta en verano puede llegar a ser de 45° C, considerándolo como un clima moderado a caliente; mientras que en invierno las temperaturas poseen un promedio de -40° C. Esto refleja las condiciones del desierto, su extrema aridez (principalmente en invierno), mientras que en primavera y verano se desarrollan asombrosas tormentas de hielo y nieve.

Este desierto presenta ambientes o regiones muy diferentes, basadas principalmente en las variaciones climáticas y de su relieve. Por ejemplo; en la región más al este del desierto y con una superficie de 281.800 kilómetros cuadrados, encontramos la estepa oriental. Se extiende desde China (en la meseta central de Mongolia) hacia, valga la redundancia Mongolia. Esta región comprende las montañas de Yin y otras áreas rodeadas depósitos de sal y charcas muy pequeñas.

Otra zona muy característica, es la que se encuentra al oeste al suroeste de la estepa oriental, se encuentra la meseta semiárida de Ala Shan. Esta comprende las montañas ubicadas entre la cordillera de Gobi Altai, al norte las montañas de Helan, al sureste, y las montañas de Filian y la porción nororiental de la meseta tibetana, al sudoeste. Si continuamos por el norte de este ambiente, encontramos otra región: la estepa desértica del valle de los lagos del Gobi, más precisamente entre la cordillera de Gobi Altai (al sur), y la cordillera de Kanghai (norte). Finalmente otra zona es la denominada región desértica de Taklamakan, la cual incluye el desierto de LopNor.

Flora y Fauna: La cruel realidad, es que en este desierto  la naturaleza es muy escasa. En cuanto a su flora, gran parte de la superficie esta cubierta por una fina vegetación de hierbas, arbustos y espinillos; los cuales deben adecuarse a las condiciones de aridez reinantes. Tal es el caso de algunos arbustos como la artemisia cana o la Salsolapasserina. La superficie esta cubierta por gran cantidad de rocas y arena, salpicado por algunos aguazales (depresiones en donde se concentra el agua de lluvia), propicios para que los animales la consuman.

En cuanto a la fauna, encontramos el camello utilizado principalmente como animal de carga, leopardos de nieve, osos pardos y lobos. Otros más curiosos pero existentes en esta región son: el águila dorada, la gacela de cola negra y el ratón más pequeño del mundo (sólo diez centímetros).

La inmensa naturaleza presente en este desierto, plasmada sobre clima riguroso y su rústico paisaje, no son obstáculos para que esta región del planeta no presente personas que recorran su superficie admirando este árido paisaje. Ello se refleja en las numerosas rutas comerciales que atraviesan su extensión la cuales son empleadas desde hace miles de años.

 

Desierto de Karakum:

El Desierto de Karakum se encuentra en el centro del continente, en Turkmenistán. Una pesadilla de arena y piedras que las caravanas de la Ruta de la Seda evitaban en sus viajes.

El desierto de Karakum, también Kara-Kum o Gara Gum (“Arena negra”) (en turcomano: Garagum; en ruso: Каракумы) está ubicado en Asia Central, ocupando la mayor parte de Turkmenistán; su nombre significa en turco 'arena negra'. Su extensión es de unos 284.900 km², lo cual lo convierte en el 10º desierto más grande del mundo y el más importante en Turkmenistán y de Asia Central.

El desierto se extiende desde la meseta Ustyurt al norte, hasta el río Amu Daria al este, los montes Kopet-Dag al sur y casi hasta el mar Caspio al oeste. Consiste en su mayoría en grandes extensiones de arcilla y dunas onduladas; en general el suelo carece de vegetación. Ciertas especies de arbustos esteparios y algunas variedades de plantas con flores se desarrollan en áreas limitadas de la región, principalmente al sureste.

Desierto de Kavir:

El desierto de Kavir: o Dasht-e-Kavir  conocido también como Kavir-e Namak o Gran Desierto Salado, es un gran desierto que situado en el medio de la meseta de Irán. Tiene unos 800 km de largo y 320 km de ancho con una superficie total de alrededor de 77.600 km².[1] El desierto abarca desde los montes Elburz, en el noroeste, hasta el desierto Dasht-e-Lut [desierto del Vacío], en el sureste, y, administrativamente, forma parte de las provincias iraníes de Jorasán, Semnán, Teherán, Isfahán y Yazd. Recibe su nombre de los pantanos de sal (kavirs) que allí se encuentran.

Clima y estructura: El clima de Dasht-e-Kavir es casi sin pluviosidad y la región es muy árida. Las temperaturas pueden llegar a los 50 °C en el verano y la temperatura media en enero es de 22 °C. Las temperaturas diurna y nocturna durante un año pueden diferir hasta en 70 °C. La lluvia cae normalmente en el invierno.

El suelo del desierto está cubierto de arena y guijarros; hay algunos pantanos, lagos y wadis. Las altas temperaturas hacen que la vaporización sea extrema, lo que deja los pantanos y los suelos lodosos con grandes costras de sal. A menudo hay fuertes tormentas y pueden hacer que se formen colinas de arena que llegan hasta una altura de 40 metros. Algunas partes de Dasht-e-Kavir tienen un aspecto más bien de estepa.

Flora y fauna: La vegetación en Dasht-e-Kavir está adaptada al clima caliente y árido así como al suelo salino en el que arraiga. Entre las especies vegetales comunes como hierbas y arbustos sólo se pueden encontrar en algunos valles y en lo alto de las montañas. La planta más difundida es hierba de San Juan.

El Podoces persa es una especie de pájaro que vive en algunas partes de las mesetas del desierto, junto con la hubara, alondras y gangas.

Gacelas persas viven en partes de estepa y desierto de la meseta central. Ovejas silvestres, cabras y leopardos son comunes en las zonas montañosas. La vida nocturna trae gatos monteses, lobos, zorros y otros carnívoros. En algunas partes del desierto pueden verse el asno salvaje persa (Equus hemionus) y el guepardo asiático. Lagartos y serpientes viven en diferentes lugares de la meseta central.

Agricultura: El calor extremado y las muchas tormentas de Dasht-e-Kavir causan una amplia erosión, lo que hace prácticamente imposible cultivas las tierras. El desierto es casi inhabitado y está poco explotado. La ganadería de camellos y ovejas son fuentes de vida para las pocas personas que viven sobre este terreno. El asentamiento humano está limitado a algunos oasis, donde se alzan construcciones que bloquean el viento, de manera que puedan defenderse de las rigurosas condiciones ambientales. Para obtener la tan necesitada agua, los habitantes del desierto de la antigua Persia, hace ya miles de años, crearon un complicado sistema de pozos de agua conocido como "Qanat". Aún se usan, y modernos sistemas usados en todo el mundo para la obtención de ingresos de agua se basan en sus técnicas

El desierto árabe:

El enorme desierto de Arabia es uno de los más famosos y misteriosos del mundo. Se extiende prácticamente por toda la totalidad de la península arábiga: Arabia Saudita, Iraq, Jordania, Qatar, Yemen, los Emiratos Árabes Unidos, Omán y Kuwait. Cuenta con poderosas cadenas montañosas de altitudes que superan los 3.000 metros. Rub al Jalil (en árabe, “lugar vacío”) forma parte de este desierto cuyo subsuelo se halla repleto de petróleo.

El desierto árabe es una región desértica de la península arábiga, que cubre una extensión de cerca de 2.330.000 km², ocupando casi la totalidad del istmo. El ser humano ha residido en estos terrenos desde épocas del Pleistoceno.  Por lo menos un tercio del desierto está cubierto por arenas, como los arenales del Rub al-Jali, que se considera tienen uno de los más inhóspitos climas del planeta. No existen allí cuerpos de agua permanentes; no obstante, el sistema ripario Tigris-Éufrates radica al noreste y el Wadi Ḥajr está ubicado hacia el sur, en Yemen.

Desierto Sirio

En la región del Medio Oriente encontramos dos espectaculares desiertos: uno es el de Siria, que se extiende también por Arabia Saudita, Jordania e Iraq.  Desierto Sirio (en árabe: بادية الشام, bādiyat ash-shām; también conocido como el desierto sirio-árabe) es una combinación de estepa y desierto que se encuentra en el norte de la Península Arábiga y cubre 200.000 millas cuadradas (más de 500.000 kilómetros cuadrados). Este desierto es muy rocoso y plano. El desierto sirio es parte de la red Al-Hamad, que abarca partes de Turquía, Siria, Irak, Jordania y Arabia Saudita. Limita al oeste con el valle de Orontes, y su frontera en el este es el Éufrates.

En el norte, el desierto da paso a las zonas más fértiles de hierba. En el sur, recorre los desiertos del sur de la Península Arábiga. Muchos mini-desiertos existen en el desierto de Siria, como Palmira. Damasco se encuentra en un oasis. El paisaje extraordinario del desierto se formó por flujos de lava volcánica de la región de Jebel Druso en el sur de Siria. El desierto sirio es donde se origino el hámster sirio.

El desierto del Néguev:

El desierto del Néguev  es un desierto de Asia, situado al sur de Israel. Su nombre proviene de la raíz hebrea "נגב" que significa "seco", al igual que en árabe, pero en hebreo bíblico, Néguev tomó asimismo el significado de "sur", por la ubicación del desierto del Néguev (Génesis 13:14). Existen 110 referencias de la palabra "neguev" en la biblia, la cual según el diccionario strong se le conoce con el número H 5045 y a cerca del 30% se le da una traducción de "sur".

El desierto del Neguev ocupa un área de unos 13.000 km², con forma de triángulo invertido cuyo vértice meridional está situado en Eilat, sobre la costa del Mar Rojo. Al Oeste limita con la península del Sinaí (Egipto), y al Este con la zona meridional de Jordania, sirviendo de frontera el uadi Aravá.

La ciudad principal es Beerseba, situada en el borde septentrional del desierto (200.000 habitantes). Otras ciudades importantes son Eilat al sur (en la costa del Mar Rojo), Dimona, Mitzpé Ramón y Rahat.

El Néguev posee importantes rasgos de tipo geológico y cultural. Respecto al aspecto geológico, se trata de en muchos aspectos de un lugar inhóspito, con temperaturas próximas a los 50 °C, con presencia de páramos pizarrosos, y cañadas y cañones arrasados por la erosión. Sus recursos minerales son escasos, si bien destaca la existencia de filones de cobre y muestras de petróleo. Destaca la existencia de tres cráteres o circos erosivos, denominados ha-Majtesh ha-Gadol (El Gran Cráter), ha-Majtesh ha-Katán (El Pequeño Cráter) y el Cráter Ramón, que posiblemente sea la mayor estructura cratérica no meteórica de la Tierra.

Desde el punto de vista histórico, la inhospitalidad de la zona ha disuadido a la mayor parte de las culturas por explotar este territorio. Sin embargo, existen evidencias de ocupación durante el periodo nabateo (siglo III a. C.-siglo I), como son los restos de las ciudades nabateas de Avdat, Shivta, Kurnub y la capital nabatea, Petra (Jordania). También destaca la posterior influencia romana y luego bizantina en esta región. David Ben-Gurión vio en el desarrollo del Néguev una de las claves del futuro económico y demográfico de Israel, y pasó sus últimos años en Sde Boker, en el Néguev septentrional, en donde murió y está sepultado.

Según la Biblia, en el Néguev se encontraban los yermos de Zin (Números 34:3), mientras que en el Sinaí se localizaban los yermos de Parán (Génesis 21:21).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada